
Escuché hace un par de años de la película de Martín Vargas, parece que no pasó nada, pero era una buena idea. Desaprovecharon una buena historia que contar, quizás tanto como la que tenía Jake La Motta y que inmortalizó Scorsese en Toro Salvaje.
Vargas peleó en cuatro ocasiones el titulo del consejo mundial de boxeo, una organización de primera línea en el boxeo a diferencia de la AIB, asociación que de la que ostentó el titulo mundial Cruzat, y en todas ellas siempre hubo grandes preámbulos para aquel cinturón negado por el destino, sus nervios y más que un chanchullo de parte de los rivales.
Ojala alguien lleve al cine aquella vida, de la que seguro ya compraron los derechos, en ese caso siempre queda material en el mundo del boxeo que ha nutrido al cine más que el mismo rock and roll, tanto que incluso en Chile queda otra gran historia. Arturo Godoy el boxeador chileno de la época del cuarenta que enfrentó en la otra esquina a una leyenda en todo su apogeo llamado Joe Lois, y nada menos que dos veces, convirtiendose la primera en el gran casi casi del boxeo nacional
Godoy era un peso pesado, campeón sudamericano de todos los pesos, en los treinta se fue a Nueva York, la meca del box, donde a pesar del talento que poseía su estilo siempre causó las burlas de la prensa, el iquiqueño agachaba su cuerpo a la altura de las rodillas siempre con su brazo estirado hacia su contrincante incomodando el ataque, alguna veces se balanceaba exageradamente, logrando que de este modo su contrincante errara.
A pesar de las mofas, y de que lo catalogarán de payaso, siguió con su estilo de pelea con muy buenos resultados, derrotando a rivales como Max Schmeling, primer verdugo de Joe Louis en una mítica pelea de la preguerra, hasta convertirse en el retador oficial por el titulo mundial de los pesos pesados, el 9 de febrero de 1940 en el Estadio de lo Yankees.
La pelea parecía un sueño para los pocos corresponsales chilenos que había en el lugar, el estadounidense no podía encontrar el ritmo ante la extraña forma de pelear de Godoy, quien además sabía que por cada golpe recibido debía conectar dos para ganar. La estrategia del chileno dio resultado ante bombardero, quién apenas sostenía la guardia cuando terminaba la pelea más larga que le había tocado enfrentar como profesional. Cuando sonó la campana al final del décimo quinto round, Arturo saltó de alegría seguro de haber ganado, mientras el público se quedaba en silencio esperando el resultado, de los tres jueces uno dio ganador a Godoy quien perdía por puntos según los otros dos, Louis no quiso celebrar el triunfo y se fue cabizbajo hacia el camarín, el publico aplaudió arespetuosamente al Iquiqueño, que después de la pelea casi no pudo entrar a un restaurante o cabaret por la pinta que llevaba después de los 15 round contra el campeón.
Quizás lo que más les dolió a la esquina de Godoy esa noche fue la frase de uno de los jueces a la prensa: "yo vi al chileno ganar" palabras que se convirtieron en un pequeño cinturón que llevaría de por vida.
La historia siguió con la revancha ese mismo año, pero ahí lo molieron hasta que en el octavo, si mal no recuerdo, declararon un KO técnico en favor de Louis después de quedar con la cara hecha pebre. En todo caso si gustan vean los videos de aquellas peleas, que derribaron las afirmaciones que decían que sólo eran historias de un viejo loco que vendía peinetas en las micros y que había quedado tonto por los combos, siendo esas afirmaciones el lindo agradecimiento post Morten de algunos.
Primera pelea
segunda pelea
Vargas peleó en cuatro ocasiones el titulo del consejo mundial de boxeo, una organización de primera línea en el boxeo a diferencia de la AIB, asociación que de la que ostentó el titulo mundial Cruzat, y en todas ellas siempre hubo grandes preámbulos para aquel cinturón negado por el destino, sus nervios y más que un chanchullo de parte de los rivales.
Ojala alguien lleve al cine aquella vida, de la que seguro ya compraron los derechos, en ese caso siempre queda material en el mundo del boxeo que ha nutrido al cine más que el mismo rock and roll, tanto que incluso en Chile queda otra gran historia. Arturo Godoy el boxeador chileno de la época del cuarenta que enfrentó en la otra esquina a una leyenda en todo su apogeo llamado Joe Lois, y nada menos que dos veces, convirtiendose la primera en el gran casi casi del boxeo nacional
Godoy era un peso pesado, campeón sudamericano de todos los pesos, en los treinta se fue a Nueva York, la meca del box, donde a pesar del talento que poseía su estilo siempre causó las burlas de la prensa, el iquiqueño agachaba su cuerpo a la altura de las rodillas siempre con su brazo estirado hacia su contrincante incomodando el ataque, alguna veces se balanceaba exageradamente, logrando que de este modo su contrincante errara.
A pesar de las mofas, y de que lo catalogarán de payaso, siguió con su estilo de pelea con muy buenos resultados, derrotando a rivales como Max Schmeling, primer verdugo de Joe Louis en una mítica pelea de la preguerra, hasta convertirse en el retador oficial por el titulo mundial de los pesos pesados, el 9 de febrero de 1940 en el Estadio de lo Yankees.
La pelea parecía un sueño para los pocos corresponsales chilenos que había en el lugar, el estadounidense no podía encontrar el ritmo ante la extraña forma de pelear de Godoy, quien además sabía que por cada golpe recibido debía conectar dos para ganar. La estrategia del chileno dio resultado ante bombardero, quién apenas sostenía la guardia cuando terminaba la pelea más larga que le había tocado enfrentar como profesional. Cuando sonó la campana al final del décimo quinto round, Arturo saltó de alegría seguro de haber ganado, mientras el público se quedaba en silencio esperando el resultado, de los tres jueces uno dio ganador a Godoy quien perdía por puntos según los otros dos, Louis no quiso celebrar el triunfo y se fue cabizbajo hacia el camarín, el publico aplaudió arespetuosamente al Iquiqueño, que después de la pelea casi no pudo entrar a un restaurante o cabaret por la pinta que llevaba después de los 15 round contra el campeón.
Quizás lo que más les dolió a la esquina de Godoy esa noche fue la frase de uno de los jueces a la prensa: "yo vi al chileno ganar" palabras que se convirtieron en un pequeño cinturón que llevaría de por vida.
La historia siguió con la revancha ese mismo año, pero ahí lo molieron hasta que en el octavo, si mal no recuerdo, declararon un KO técnico en favor de Louis después de quedar con la cara hecha pebre. En todo caso si gustan vean los videos de aquellas peleas, que derribaron las afirmaciones que decían que sólo eran historias de un viejo loco que vendía peinetas en las micros y que había quedado tonto por los combos, siendo esas afirmaciones el lindo agradecimiento post Morten de algunos.
Primera pelea
segunda pelea